TRATADOS DE LIBRE COMERCIO E INVERSIONES
MORAIAZZI
Los estados involucrados en los tratados de libres comercios e inversiones internacionales no pueden descuidar lo que ello involucra en relación al medio ambiente, su costo, efectos.
Realmente en que favorecen los tratados de Libre Comercio, a los países con pocos recursos, en vías de desarrollo, más cuando se deteriora sus riquezas naturales, se les explota a un costo social significativo
La calidad del medio ambiente y el uso sustentable de los recursos naturales han pasado a ocupar un lugar muy importante en la agenda de política económica de muchos países. Dada la importancia, por un lado, de la apertura comercial y, por el otro, de los problemas ambientales y de manejo de recursos naturales, y en vista de los nexos entre ambos, no es casual que tanto en instituciones académicas, como en organizaciones gubernamentales y no gubernamentales así como en círculos empresariales, se discutan y analicen los aspectos ambientales de la política comercial (Torres, 1993).
La principal institución internacional que rige el comercio es el Acuerdo General Sobre Tarifas Aduaneras y Comercio (GATT), hoy Organización Mundial del Comercio (OMC), la cual entró en vigencia a finales de la década de 1940. Su propósito es establecer una lista de normas y procedimientos que deben seguir los países en sus relaciones comerciales internacionales. Está especialmente destinada a reducir las barreras al comercio, hacer que los países se abstengan de imponer aranceles y cuotas sobre las importaciones o subsidios sobre las exportaciones y, en general, movilizarse a condiciones de libre comercio entre las naciones de todo el mundo, la mayoría de las cuales son signatarias de la OMC.
Se sabe como lo señala Hugo Ramírez , que un quinto de la población mundial vive en países donde los habitantes no pueden pagar ni siquiera una taza de café por día, sobreviviendo con menos de un dólar diario, y donde niños mueren por que su familia no tiene medios para comprarse « un mosquitero » La división entre países ricos y pobres se agranda y la pobreza y la desigualdades «obscenas» (sic) son verdaderos flagelos de nuestra época . Es también obsceno el hecho de que las 500 personas más ricas del mundo tengan un ingreso equivalente al 416 millones de pobres, y al margen de esta situación extrema, los 2,5 mil millones de seres humanos que sobreviven con menos de 2 dólares por día- lo equivalente a 40 por ciento de la población mundial . Más de 850 millones de personas- de entre las cuales 1/3 son niños/as en edad preescolar- continúan viviendo atenazados por el círculo vicioso de la malnutrición y el hambre .
En América latina, según la CEPAL, en el año 2002 se registraron 220 millones de personas viviendo en la pobreza, lo que representa el 43.4% del total de habitantes , lo que indica el grado de empobrecimiento radical y generalizado en el continente. . Esta situación contrasta con la euforia económica que se deja traslucir en las declaraciones de los políticos de los países desarrollados y de juristas y economistas que defienden la liberalización de las transacciones económicas internacionales, la competitividad como el único criterio económico a tener en cuenta, la desregulación del mercado laboral y la creciente privatización del sector público. La protección de «l’espace politique» en favor del desarrollo humano es contrariada por las obligaciones multilaterales en materia comercial, las que se revelan incompatibles con las estrategias nacionales y regionales de desarrollo
Hugo Ruíz aporta más informació en un artículo interesante sobre este tema, en donde se vislumbra el alcance, lo que esto representa y justamente al respecto comenta, que para los países desarrollados, los tratados de libre comercio, se encuadran en una estrategia cuyos objetivos son, por un lado, la imposición por la vía del derecho internacional de reglas del mercado y por otro, darle el cariz de legalidad a un orden en el que los Estados y los pueblos son expoliados, saqueados de sus recursos y riquezas por medio de la exclusión social internacional jurídicamente organizada.
- A medida que la economía crece, las externalidades negativas (las acciones de otros agentes que nos perjudican, pero sobre las cuales no tenemos control) se vuelven más evidentes y costosa socialmente, por lo que tienden a crearse instituciones sociales que las internalicen. - A medida que las economías crecen, tienden a producir más servicios y menos bienes que requieren de industria pesada como el cemento y el acero (Birdsall, 1995). - A medida que crece el ingreso las demandas sociales por un ambiente limpio aumentan rápidamente. Según Birdsall (1995), en los países de ingresos medios y bajos los incrementos en la actividad económica se ven asociados al deterioro ambiental. Señala que esto se debe a que dentro de los sectores que más crecen inicialmente se encuentran industrias básicas que hacen uso intensivo de servicios ambientales como producción de celulosa y papel, metales, refinación de petróleo, cemento.

